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7 mar 2010

Estaríamos mejor con ...

Desde las últimas elecciones federales en el año 2006 y con la consecuente derrota del candidato Andres Manuel López Obrador, es común que las personas expresen la frase; "estaríamos mejor con López Obrador" para señalar una situación adversa o desfavorable que les acontezca. No los voy a cuestionar, la verdad es que siempre es más fácil resignarse a creer que las cosas pudieran ser de otra manera, a reconocer que no se esta haciendo lo suficiente para que sean como uno quiere. Tampoco lo voy a negar, la frase es una de las mejores y más útiles puntadas con la que la sátira política ha alimentado el folklor y la cultura nacional.

Sobre la frase, he decidido dejar de usarla, salvo con una excepción. No por que ya no me divierta la sátira política o lo considere ofensivo de alguna manera, sino porque de verdad ya no creo que decirnos que estaríamos mejor con alguno de ellos realmente sirva de algo. No creo que estaríamos mejor con ninguna de las alternativas que nos ha generado nuestro sistema político. Desafortunadamente la democracia le lleva a los pueblos el gobierno que merecen, y nosotros Mexicanos merecemos justamente por lo que hemos votado, no estás elecciones ni las pasadas, sino todas las que han pasado desde que se tiene registro. Es común criticar a los partidos políticos y de verdad lo merecen, me parece repugnante que dentro de los partidos los políticos piensen que es posible jinetear el triunfo electoral de en un estado por una necesaria reforma fiscal. ¿Pintar un estado de un color es más importante que sentar las bases para un país con un futuro más sólido?

Y no hablo únicamente de la no alianza del PAN en el Estado de México y el supuesto apoyo del PRI a la reforma fiscal, hablo de que si la firma la palabra de los dirigentes de 2 de los 3 partidos más importantes del país ya no se respeta entre ellos, ¿quién me respeta a mi como ciudadano? ¿quién puede darle RESPETO a mi obligación de votar?, ¿dónde esta mi LIBERTAD y mi DERECHO de sentirme orgulloso de mi país? ¿Dónde queda la democracia cuando como ciudadano no puedo proponer candidatos que no se encuentren manchados del conservadurismo azul, del populismo amarillo, de la rapiña de los pequeños y del lastre histórico del tricolor?

Hoy me voy a atrever a contestarles únicamente la última de mis preguntas. La democracia queda todavía y quedará para siempre en sus raíces antiguas, en el poder y en el gobierno del pueblo por el pueblo. Y el pueblo somos todos. Es hora de que dejemos de pensar en quién hubiese hecho un mejor papel no sólo en el plano de lo político sino en todos los aspectos de nuestras vidas. Ya es tiempo empezar a creer que podemos hacer todos esos cambios que necesita el país, es tiempo de trabajar, pero sobre todo es tiempo de que dejemos de creer que podríamos estar mejor con cualquier otro. Hay que creer en nosotros, hay que creer en todos nosotros.

Les dije que dejaría de usar la frase salvo con una excepción, la siguiente:
"La verdad estaríamos mejor con... Roberto A. Pérez Díaz" Yo si creo que podría estar haciendo de este un lugar mejor, y si ya creo entonces puedo ¿Y ustedes?

17 feb 2010

iDiference

Ojalá y no haya sido un buen libro, aunque ojalá así hubiera sido mi secundaria...

En lo personal no me considero una persona dependiente de la tecnología, pero se que no disfrutaría de igual manera una vida donde no pudiera acceder a toda la información o a las posibilidades de las que ahora disponemos. Desde que me levanto y reviso Tweetdeck antes de pasar a Facebook en mi iPod Touch (antes de desayunar o aliviarme de la micción matutina), o en las siguientes horas cuando en el trabajo requiero encontrar uno de entre los sesenta millones de contenedores y verificar si efectivamente se descargó en Bremenhaven. Todo al mismo tiempo que reviso el New York Times y me entero sobre los últimos avances de la ofensiva americana en Helmand, hasta llegar a casa y encontrar las últimas estadísticas relevantes sobre la percepción de inseguridad por cada delegación en el Distrito Federal para mi tesis, hasta mi momento de descanso cuando nuevamente con la ayuda de mi iPod Touch (al que afectuosamente le he puesto un nombre) puedo remontarme al cielo con mi Corsair de la segunda guerra mundial a destrozar al primero que como yo se conecte a la misma aplicación Skies of Glory con la intención de pasar un buen rato. Junto con quizá alguno de ustedes u otros millones de habitantes en el mundo, vivo dependiendo del contenido electrónico generado por otros usuarios.

Si bien puedo ser el primero en nombrar algunas ventajas de estar continuamente conectado al internet, bajo el resguardo de alguna red wi-fi o 3G, y aunque desde noviembre que no compro o leo algún libro sé que los segundos serán siempre mis favoritos. Y es que sobre muchas cosas, valoro de sobremanera la intimidad que me da leer un libro. Ya sea un ejemplar de la biblioteca de la universidad, o cualquiera de las novelas que tengo en mi librero un libro esconde posibilidades inconmensurables de interpretación. Un libro cambia a las personas, o por lo menos sus perspectivas, un libro puede acompañarte a cualquier lado, puede que algunos detractores lo mismo expresen de cualquier lector de ebooks, o de cualquiera de las alternativas incluyendo al más reciente lanzamiento de Apple el iPad, pero incluso a este último se le acaba la batería eventualmente. Sin mencionar que su pantalla desgasta la vista más rápido que la de un lector de ebooks convencional.

Un libro genera sentido de pertenencia, si lo compras es tuyo para siempre. Es un objeto que tiene textura, que tiene masa y como bien lo recordamos todos de nuestras idas y venidas a la escuela, tiene peso y entre más libros más pesaban nuestras mochilas. Para algunos el sentido más cautivante de todos es el olfato y los libros tienen un aroma particular. No sólo a viejo, humedad o a papel, todos los que han añorado alguno de sus libros saben de lo que estoy escribiendo. De los libros obtenemos compañía, viajamos con ellos, incluso un buen libro de buen tamaño sirve de almohada. Yo lo he hecho, viaje a las costas de Oaxaca siendo mi ejemplar de Red Storm Rising lo más voluminoso de mi morral. Cuando visitaba Turquía apenas me sentí sólo y lejos de mi cultura latina di con un ejemplar de La Fiesta del Chivo de Vargas Llosa que me senté a leer en las ruinas de la biblioteca de Ephestos. Un libro necesita menos mantenimiento que cualquier lector de libros electrónicos, cualquier libro, si le tienes la suficiente confianza a las personas puedes prestarlo sin problema y no sólo estas prestando el libro, estas compartiendo una experiencia. Un libro no requiere mantenimiento y es mucho más resistente que un iPad. Observación realmente relevante si tus amigos son golfistas.

El mundo cambia rápidamente, hace algunos años la única manera de comunicarnos entre los que aquí escribimos y ustedes que nos leen (gracias) y también escriben en los comentarios (GRACIAS nuevamente) era hablándonos por teléfono, escribirnos cartas o juntarnos para discutir o platicar cualquier tema. Si tengo que ser sincero debo admitir que nunca hice alguna de las anteriores, afortunadamente conocí y utilicé el mIRC desde que convivir con otras personas se me hizo ya no amigable sino también interesante. Utilicé el Messenger (incluso antes de que fuera MSN Messenger y después Windows Live Messenger) con avidez mientras que poco a poco descartaba la Encarta por el contenido en línea, vamos, seguro recuerdan cuando tener una computadora era un artículo de lujo, aunque sólo corriera MS-DOS y para encenderla necesitáramos un disco de arranque, no un CD, sino un Floppy.

Hoy en día podemos acceder a esta página desde cualquier sitio. Desde nuestro celular, netbook, iPod o Desktop y desde el mismo podemos redirigirnos a casi cualquier lugar o cualquier cosa. Sé que hay gente que tiene más "amigos" en Facebook o Twitter que en la vida real. Lo sé por que soy uno de ellos. Todo y todos a la distancia de un click. Sin embargo, la iDiference es que si pudiera escoger una forma de trasmitirles lo anterior, un lugar, un momento preferiría no estar aquí sentado acompañado de todos ustedes los internautas, sino con otras personas platicando de esto, seguro con unas chelas y no escribiéndolo en un post.

No se preocupen, ustedes seguro se enterarían de las conclusiones a las que llegáramos... Podrían leerlo en mi twitter. Y si pueden, varíen un poco, tomen un libro y piérdanse en él.